miércoles, 20 de julio de 2011

La tecnología, la técnica y la ciencia: similitudes y diferencias.

Extracto del capítulo dos del libro, “Educación Tecnológica. Trabajos de enseñanza y de aprendizaje”, de Abel Marchisio  y Juan Carlos Pintos

La tecnología, la técnica y la ciencia: similitudes y diferencias.

                La tecnología es una disciplina joven, cuya sistematización comienza a mediados del siglo XX. En el mundo contemporáneo, se la define de muy distinto modo. En lo que sigue, se citan algunas definiciones que expresan cómo puede llegar a concebirse a la misma en un ámbito como el educativo (según Font, J., 1996):
ü  “Como el conjunto de todos los métodos racionales de cada campo de la actividad humana”
ü  “Como la aplicación de los conocimientos científicos y de otros tipos organizados de conocimientos o tareas prácticas por medio de sistemas jerarquizados que incluyen hombres y máquinas”
ü  “Puede entenderse en un sentido amplio como el tratado o el conjunto de conocimientos técnicos, o en un sentido restringido como el conjunto de conocimientos técnicos de un área de actividad específica”
ü  El ámbito de la tecnología, engloba todo el conjunto de conocimientos teóricos y prácticos que, debidamente organizados y sistematizados, se dirigen a resolver diferentes necesidades humanas”
ü  Es la aplicación creativa de conocimientos y destrezas para diseñar y realizar productos de calidad con el fin de satisfacer necesidades”
ü  ………………
ü  ……………..
ü  …………etc.

De las definiciones anteriores se destaca aquello que tienen en común, y es que la tecnología tiene su razón de ser, su esencia, en la resolución de problemas tecnológicos y la satisfacción de necesidades y deseos humanos, y tiene sus procedimientos propios (Proyecto tecnológico, análisis de producto, enfoque sistémico).
También se puede observar en estas definiciones que a veces sólo se incluyen a las máquinas, artefactos, herramientas y técnicas de producción artesanal o industrial. Sin embargo, hoy se incluyen con el mismo derecho a las técnicas que permiten la gestión de las organizaciones humanas (políticas, sociales, económicas, deportivas, etc.). A las primeras se las suele denominar tecnologías duras y a las últimas, tecnologías blandas.
La tecnología, entonces, se preocupa más por  la metodología proyectual que por conocer las causas últimas de los fenómenos, aunque dichas causas son de su interés cuando se ponen al servicio de la resolución de un problema tecnológico, que puede involucrar el manejo de técnicas de representación, de organización grupal, de transformación en el intento de elaborar un producto o poner en marcha un servicio.
Por otra parte, la Ciencia hoy está fuertemente condicionada por necesidades tecnológicas (Se estudian ciertas bacterias para producir ciertas mejoras  en los productos alimenticios, por ejemplo).
Algunos descubrimientos científicos se aplican a ciertas  prácticas tecnológicas generando así “ciencia aplicada” pero no estrictamente Tecnología.
En síntesis, se da por supuesto que las ciencias tradicionales invocan el rigor y la sistematicidad de los contenidos a enseñar, producto de un cuerpo teórico con fronteras establecidas para cada disciplina. La tecnología, en cambio, no resulta abarcable por las ciencias, porque su escenario incluye siempre la complejidad de los medios prácticos-cognoscitivos. Los saberes de la tecnología tienen muchas veces, grados de indeterminación, una cierta imprecisión, y su comprensión es bastante parcial; las soluciones a sus problemas son múltiples, variadas e impredecibles, según el caso, por estar frecuentemente condicionadas por el acervo de conocimiento local a mano disponible, por ejemplo, en el momento de tomar decisiones de diseño y ejecución o de abrir una caja negra.



  

viernes, 15 de julio de 2011

Las consignas en la educación tecnológica

Ejemplo de consigna en la Educación Tecnológica:
La zona de Rodeo se encuentra ubicada a unos 2400 metros sobre el nivel del mar, en las cercanías del límite con Chile, al pie de la Cordillera de los Andes.
En esta región el viento corre a más de 60 km/h casi todos los días del año y, además, existe un alto nivel de radiación solar.
En un lugar casi inhóspito de esa región, por razones de trabajo e investigación geográfica, se desean radicar tres familias, durante un año.
Uno de los problemas a resolver es el suministro de energía para sus viviendas. Basándose en lo estudiado hasta ahora, tu equipo diseñará y modelará un sistema de suministro de energía capaz de dar el máximo aporte posible de energía térmica y eléctrica a estos núcleos habitacionales
.

Nota con respecto a las consignas en la educación tecnológica

Si bien son muchas las formas en las que se puede presentar una consigna en Tecnología, la que acabamos de citar tiene algunas características interesantes que valen la pena señalar, para que vayamos considerando algunos de los elementos esenciales que no tendrían que estar ausentes:

1. Planteo abierto de la situación problemática.
2. Contextualización del problema.
3. Realización de una actividad de diseño.

Planteo Abierto de la Situación Problemática:
A diferencia de lo que sucede con una actividad centrada esencialmente en lo constructivo, en Tecnología buscamos un planteo que permita la integración y el desarrollo de distintos tipos de conocimientos.
Para lograr esto, debemos procurar que las situaciones presentadas sean lo más abiertas posible, de manera tal que los alumnos no focalicen un solo aspecto de la actividad sino que tengan una plataforma de base para organizar la realización del Proyecto.
Observe que, en este caso, la consigna no dice: “Construyan tal o cual cosa...”; en lugar de esto, se presenta una situación en la que se dan algunos datos relevantes que llevarán a pensar distintas soluciones: sistemas de energía eólica o solar o la combinación de ambos.
Es decir, en este caso se plantea un problema y los alumnos deben buscar la solución más adecuada, justificarla, para luego iniciar el proceso de producción mediante el cual materializar el nuevo producto.
El planteo del problema y su solución se encuentran bien diferenciados. En las consignas del tipo “Construir tal o cual cosa...” estamos haciendo referencia a una determinada solución y nos centramos en su fase de construcción modelizada, pero no involucramos a los alumnos a definir una solución.
Este último caso puede ser interesante en actividades de aula que persiguen el aprendizaje de alguna técnica específica, pero resulta muy pobre en trabajos de Educación Tecnológica.

Contextualización del Problema:
“La zona de Rodeo se encuentra ubicada a unos 2400 metros sobre el nivel del mar, en las cercanías del límite con Chile, al pie de la Cordillera de los Andes... En esta región, el viento corre a más de 60 km/h casi todos los días del año y, además, existe un alto nivel de radiación solar...“ Resulta conveniente que, en la medida de lo posible, la consigna presente elementos de contextualización concreta. Esto ayuda a encuadrar el concepto primario de la Tecnología como actividad dedicada a resolver problemas y demandas sociales específicas, no genéricas.
De esta manera, los alumnos aprenden a abordar el primer paso en el desarrollo de todo proyecto tecnológico, que tiene que ver con la especificación técnica de la necesidad.
En Tecnología tenemos que dimensionar adecuadamente la demanda a la que se va a responder con la solución; porque, por cierto, no será lo mismo que en la zona se establezcan tres familias, que cincuenta; o que el aire circule a 20 km/h en lugar de 60; o que el índice de nubosidad sea del 100% más de la mitad de los días del año.


Realización de una actividad de diseño:
Las consignas deberían involucrar siempre aspectos relacionados con actividades de diseño, aunque se pueda prescindir de otras relacionadas con cuestiones constructivas o gestionales. El desarrollo de la creatividad práctica, asociada a la Tecnología, es un objetivo central de esta disciplina, por lo que nunca se deben escatimar esfuerzos en este sentido.
En la consigna que venimos analizando se podría expresar más enfáticamente la presencia del diseño, con el agregado de consignas tales como:

• Presenten tres alternativas de solución...
• El diseño propuesto contendrá algún aspecto original que lo diferencie de los sistemas tradicionales...
• El diseño deberá iniciarse con una etapa de asociación de ideas...

domingo, 10 de julio de 2011

Dimensiones para la "Educación Tecnológica"

Si partimos de contemplar con detenimiento las principales dimensiones que tenemos que tener presente a la hora de planificar y ejecutar nuestra labor como docentes de Educación Tecnológica, nos encontraremos seguramente ante una gran pregunta: ¿Cuáles son las dimensiones más importantes en Educación Tecnológica?
1. ¿La capacitación Práctica?
2. ¿El conocimiento de los procesos productivos?
3. ¿Los conocimientos técnicos de procesos de fabricación y producción electromecánicos?
4. ¿El conocimiento de nuevas tecnologías?
5. ¿La relación entre los procesos tecnológicos y los cambios sociales?
6. ¿La resolución de problemas tecnológicos escolares?
7. ¿La relación entre ciencia y tecnología?
8. ¿El enfoque sistémico?
(Opinión personal)
De lo anterior, creeo que no podemos simplificar el problema eliminando una u otra dimensión, ya que todas son importantes en algún grado. Sí destacamos, y creeo que “La resolución de problemas tecnológicos escolares”, a través del proyecto tecnológico tiene una función articuladora de las otras dimensiones (en algún momento de un proyecto tecnológico escolar se toca, en mayor o menor medida el resto de las dimensiones). Por otro lado hay que tener claro que el área tecnología tiene vínculos estrechos ligados a lo socioproductivo, pero no es la finalidad última de este espacio, ya que, entiendo que trabajamos en ámbitos educativos, con finalidad educativa.
Entre las principales características del proyecto tecnológico, destaco la posibilidad que nos brinda de enfatizar la actividad tecnológica (proceso tecnológico) dentro del tiempo escolar, el cuál se caracteriza por ser poco productivo y limitado. Por otro lado, (y adhiriendo a la perspectiva propuesta por Jordi, Font en: “la enseñanza de la Tecnología en la ESO”) destacamos el cuidado de la realización de proyectos sin base donde susten­tarlos; ya que, el equilibrio entre la impartición de bloques de conocimientos y la realización de proyectos es un tema clave cuando hablamos de metodología en el Área de Tecnología.
Entre los elementos que puedo considerar imprescindibles para sustentar la realización de un proyecto tecnológico y que por tanto, cada uno de ellos en su medida, se han de haber adquiri­do con anterioridad, están:
- el conocimiento de los materiales y de las herramientas bási­cas.
- la adquisición de destrezas manipulativas básicas en condi­ciones de seguridad.
- la adquisición de la capacidad de buscar, evaluar y aplicar soluciones técnicas ya existentes, procesos ya establecidos, etc.
- la capacidad de comunicar en diferentes soportes, por escri­to y dibujando, las ideas tomadas del exterior o desarrolla­das por uno mismo.
-los conocimientos necesarios para hacer cálculos (de canti­dades de materia, de tiempo, de dinero, etc.).
De todos modos, en cada caso se tendrá que ver qué conoci­mientos es preciso tener antes de empezar un proyecto y cuáles se pueden reservar para ser adquiridos como entradas durante su realización. Por ejemplo, un proyecto de diseño y construcción de un aparato electrónico como un detector de luminosidad ambien­tal que encienda las luces del aula al oscurecer, requiere que los alumnos ya sepan soldar, pero en cambio, cómo son y cómo fun­cionan las fotorresistencias puede ser una entrada de información durante la realización del proyecto.


Con respecto a la implementación de la Educación Tecnológica en el aula, (y teniendo en cuenta la metodología proyectual) creo importante observar las alternativas propuestas por el INET, donde identifica tres opciones:
Polo técnico productivo.
Polo intermedio.
Polo técnico social.


Opción Polo Técnico Productivo:
En esta opción de implementación, la infraestructura y los cuatro espacios del aula tecnológica (Espacio de Recursos Bibliográficos e Informáticos, Espacio de Laboratorio, Ensayo y Experimentación, Espacio de Desarrollo y Construcción de Modelos, Espacio de depósito y almacenamiento) son, de alguna manera, imprescindibles, ya que cada uno de ellos representa el entorno de trabajo de un gran número de operaciones técnicas que aparece habitualmente en el mundo industrial-empresarial. Este modelo puede ser el más adecuado para escuelas cuya modalidad esté dada por la Producción de Bienes y servicios (que dicho sea de paso es al cual adherimos).


Opción Polo Intermedio:
Se trata de instituciones que, seguramente, definirán su nivel a partir de modalidades como las de Ciencias Naturales, Economía y Gestión de las Organizaciones, o Humanidades y Ciencias Sociales.
Podríamos pensar aquí, entonces, en un tipo de aula tecnológica de menor complejidad, tanto en lo que hace a infraestructura como a equipamiento constructivo; en un entorno de trabajo que debe posibilitar los medios para la realización de proyectos tecnológicos básicos, a partir de los cuales los alumnos centren su atención en una reflexión acerca de la tecnología como componente de la cultura general.


Opción Polo Técnico Social:
Realiza el abordaje del área desde una perspectiva fundamentalmente social, relacionándola sobre todo con la interacción entre la actividad tecnológica, el ambiente y la sociedad, más que con el hecho técnico en sí mismo. Esta alternativa minimiza el trabajo con contenidos específicos de diversas ramas de la tecnología. Los alumnos realizan investigaciones y tareas de campo, a través de las cuales detectan necesidades y proponen alternativas de solución. En general, estas soluciones no implican diseño ni construcción, y se desarrollan sin el soporte de instrumental, máquinas y/o equipamiento específico alguno.


Estos modelos los debemos contextualizar en nuestra institución escolar y nos debe servir de guía en la tarea de construir el espacio adecuado para nuestra disciplina, tomándolo como un objetivo a alcanzar y no como una condición indispensable para enseñar Tecnología.

lunes, 4 de julio de 2011

¿Qué significa ser educador en tecnología?

Para determinar que implica ser educador en tecnología, primero determinaremos:

¿Qué significa educación tecnológica?
Llamamos educación tecnológica a la instancia de formación que habilita a una persona para la comprensión, selección, uso, adaptación, evaluación y creación de técnicas y, eventualmente, tecnología.
Ello permite:
1Vincular la educación con el entorno tecnológico de la vida cotidiana y mejorar su comprensión para actuar racionalmente sobre él.
2.Reunir saber y saber hacer en un solo proceso didáctico.
3.Preparar a la vez para el trabajo y para los estudios superiores.
4Ayudar a la orientación profesional de los alumnos.

¿A qué apunta la capacitación en tecnología?
En mi opinión, tanto el docente como el alumno que se pone en contacto con la tecnología deben aprender "algo más" que los hechos, principios y procesos que se explican habitualmente en la escuela, por lo que es necesario que ambos adquieran competencias específicas para el quehacer tecnológico.
La escuela fue, y es, una institución fuertemente orientada a la obtención del saber. Concebimos una escuela de calidad como aquella que enseña a observar, investigar, indagar y comprender. No se trata ahora de oponer un nuevo modelo sino de complementar el anterior: recrear una escuela que también enseñe a organizar la acción, a inventar, a generar alternativas, tomar decisiones y resolver situaciones reales.

Competencias para lo tecnológico
La mera descripción de conocimientos técnicos no prepara adecuadamente para percibir y abordar los problemas tecnológicos. Para resolver este tipo de problemas ­relacionar hechos, analizar procedimientos, estimar recursos y resolver técnicamente- es necesario abordarlos desde una perspectiva tecnológica.
Si consideramos que una competencia es la aptitud o idoneidad para actuar en un campo específico, ser educador en tecnología supone:
1)dominio de algunos conocimientos,
2)algunas reglas para actuar, y
3)alguna experiencia.
Consecuentemente, la noción de competencia no implica sólo la posesión de un conocimiento, ser competente para significa:
- saber hacer,
- querer hacer, y
- poder hacer.

¿Cómo se adquieren las competencias?
Actuando, usando materiales y herramientas, operando dispositivos, mejorando procedimientos, probando soluciones alternativas.
Para actuar con naturalidad en entornos tecnológicos, el docente debería adquirir competencias específicas para el quehacer tecnológico, tales como:

Capacidad para:
- Percibir nexos entre necesidades y recursos, entre recursos y procedimientos, y entre procedimientos y resultados.
- Organizar situaciones: captar los componentes y las relaciones e idear la configuración más satisfactoria en función de una meta.
- Transformar ideas en procedimientos y aplicaciones concretas: pasar de la enunciación o verbalización de una alternativa a imaginar y concretar cursos de acción.
- Perseverar en la búsqueda de resultados.
- Adquirir una actitud crítica y constructiva respecto de las soluciones.
- Inventar, como percepción e identificación de problemas e imaginación para
generar soluciones alternativas.
Habilidades para:
- explorar y desentrañar dispositivos y artefactos.
- utilizar adecuadamente dispositivos, artefactos y herramientas.
- seguir secuencias de instrucciones.
- representar gráficamente procesos y dispositivos.
- materializar ideas.
- crear procedimientos.

Actitudes:
- curiosa y exploratoria.
- activa e inconformista.
- prospectiva.
- favorable a la manipulación y a la experimentación.
- proclive al cambio, al desarrollo y al crecimiento.
Esto permitiría explicar con mayor profundidad las dificultades y los "miedos" de los docentes: aparentemente, los esfuerzos de capacitación y los "riesgos" son grandes porque el docente no tiene ni la formación ni la perspectiva tecnológica que la sustente. La Tecnología es algo más que una reflexión sobre la Técnica: es saber hacer y el método tecnológico no puede reducirse al método científico, aún cuando así puedan sugerirlo personas abocadas a la enseñanza de las ciencias.
El docente tradicionalmente ha sido capacitado para utilizar el método científico.
Describir, definir, explicar, realizar verificaciones y comprobaciones. También ha sido formado para transmitir adecuadamente el conocimiento. Pero la tecnología no es ciencia. Como dice T. Von Karman, el científico explica lo que existe y el tecnólogo inventa lo que no existe.
Resolver una situación tecnológica también implica conducir un proceso diferente a la resolución de problemas en ciencias. Definida la necesidad a satisfacer, surge rápidamente tener en cuenta otros aspectos. El análisis de la situación nos lleva a realizar un inventario de recursos y limitaciones, tanto humanas como materiales. Los criterios de solución habitualmente incluyen: costo, rapidez y recursos diversos, en distintas combinaciones posibles, que llevan a definir el mejor producto, proceso o prestación, lo más rápidamente posible y, a veces, al menor costo.
Los recursos y las limitaciones son dos términos que deben incluirse en la búsqueda de la solución tecnológica. Dinero, equipos y tiempo son siempre recursos limitados. Tecnológicamente tampoco es posible definir una estrategia sin tener en cuenta el contexto, las características sociales, culturales y éticas, que condicionan a la situación.
El docente tiene, mediante la utilización didáctica de distintos entornos tecnológicos, la oportunidad de generar esas competencias en sí mismo y en sus alumnos.
El logro de las competencias enumeradas por parte de nuestros alumnos dependerá de la adecuada resolución de las siguientes situaciones:
1)definir un enfoque lógica y psicológicamente pertinente al nivel,
2) seleccionar contenidos relevantes y perdurables por ser constitutivos e inherentes al quehacer tecnológico, y
3) proponer experiencias de aula significativa para el alumno, tecnológicamente fundada y operativamente viable en la escuela.